Las túnicas bizantinas no dejaban a la vista ningún tipo de bolso

                   Escena Bizantina

En estas épocas se describen de forma muy minuciosa casi todas las prendas del vestido, tanto masculino como femenino, pero sin embargo nada se dice sobre el uso del bolso o la bolsa, lo que denota la poca importancia que tiene para esa gran cultura.

No obstante el bolso en el Imperio Bizantino debió ser un tipo de prenda que lo llevaban tanto unos como otros, pero al permanecer las túnicas se portaban debajo de ellas y no eran constitutivas de complemento del vestido.

En algunos casos cuando se mostraban los bolsos, eran metálicos de plata u oro y con incrustaciones de piedras preciosas, naturalmente para las clases más pudientes.

Los hombres y mujeres bizantinos escondían sus pequeños objetos o monedas en bolsas de tejidos que ataban o sujetaban en el interior de sus ropajes.

El bolso en el imperio Bizantino no se muestra como tal; en algunos documentos se cuenta que contenedores de madera o metal hacían las veces de bolsos para llevarlos a la vista.

La mayoría de los bizantinos prefería los tejidos vivos, reservando el púrpura o el rojo para la familia imperial. El bolso hecho con materiales de origen vegetal se utilizó con las capas más humildes de la sociedad bizantina.

Las túnicas de uso para la mujer llegaban hasta los tobillos y esta forma de vestir apenas cambiaron en el tiempo que duró el Imperio.

Los monederos rara vez son visibles, y parecen haber sido hechos de telas que combinan con el vestido, o tal vez metidas en la faja o sujetos a la cintura.

Los vestigios que nos han llegado de esta cultura ha sido a través de mosaicos, pinturas, esculturas o textos donde no se observan o describen ningún tipo de bolso.

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